10 Jul Por qué intentar mantener la «postura perfecta» te está doliendo más
Vamos con tu momento de salud de hoy:
Si en este momento sientes tensión en el cuello o en la zona de los hombros, es muy probable que tu primer impulso haya sido corregir la posición y forzar una postura erguida.
En Clínica Xenes basamos nuestra práctica en la evidencia científica actual, y los estudios nos muestran una realidad muy diferente a la que solemos escuchar: no existe una «postura perfecta» o universal para el dolor cervical.
Intentar mantener una posición rígida a lo largo del día suele generar más tensión de la que alivia. Desde el punto de vista de la fisioterapia, esto se explica a través de dos factores clave:
La capacidad de soporte muscular: Corregir la postura de forma consciente durante unos segundos es sencillo, pero sostenerla en el tiempo requiere que la musculatura tenga el tono y la resistencia mecánica suficientes. Si los músculos que estabilizan la columna no están entrenados para soportar esa carga, se fatigan rápidamente y aparece el dolor. Por lo tanto, no se trata solo de saber colocarse, sino de preparar al cuerpo para poder mantenerlo.
La necesidad de variabilidad: La biomecánica nos enseña que la mejor postura es la que dura poco tiempo. El cuerpo humano está diseñado para el movimiento. Por muy ergonómica que sea una posición, si permaneces estático en ella durante horas, el cuerpo acabará protestando.
Por ello, nuestra recomendación científica para hoy es que no busques la rigidez. Tu cuello necesita variedad de movimiento. Intente cambiar de posición o levantarte de forma regular a lo largo de tu jornada.
A menudo normalizamos vivir o movernos con molestias diarias, asumiéndolas como parte de la rutina, cuando en realidad el movimiento debería ser libre y cómodo. Si la tensión cervical interfiere en tu bienestar y deseas que evaluemos las causas específicas de tu caso, estamos a tu disposición en la consulta para trazar un plan de recuperación adaptado a ti.